Aunque las últimas versiones que ha sacado Disney en un intento por Live Action de los mejores clásicos, Lilo & Stitch se podría considerar el mejor intento por llevar a la vida real lo que muchos conocimos con muñequitos. Pues luego de ya casi 23 años de su lanzamiento, llegó a las salas de cine, en un formato de Live Action, uno de los clásicos de Disney más esperado por, podría decirse, mileniales y Generación Z.
Una historia basada en 2 hermanas cuyas diferencias van más allá de la edad, pues Nanny, la hermana mayor, tuvo que hacerse cargo de su hermanita Lilo, quien particularmente es una niña que podría meterse en todos los problemas habidos y por haber, mientras en su fallido intento de ser una niña “normal”, está en búsqueda de un amigo verdadero, uno que se quede con ella para toda la vida.
Pero esta entrega del 2025, a pesar de surgir cambios en su libreto e hilo conductor de la película, exceptuando una de las escenas posiblemente más icónicas de la versión original, el polémico sandwich de mermelada para Pato el pez; va más allá de lo evidente. Vemos a una Nanny más madura y emocional, una hermana mayor que asumió, sin saber cómo, el rol de padre y madre de su hermana. Una hermana que estuvo dispuesta a dejar a un lado su sueño por ser bióloga marina, para hacerse cargo de su hermanita Lilo.
Y es precisamente este el punto en que nos encontramos en muchas historias familiares, donde la hermana mayor pasa a tomar un rol que no le corresponde, pero dadas las circunstancias, se ve obligada a asumirlo e ir aprendiendo en el camino, a pesar de los tropiezos y equivocaciones.
Este clásico de Disney nos demuestra una vez más que el lazo que une a los hermanos va más allá de la sangre. Es una conexión que nadie podría describir, sólo se siente y se fortalece con cada experiencia que viven. La complicidad que se puede tener es lo suficientemente fuerte como para obviar situaciones de riesgo para una de las partes, y decidir continuar muy a pesar de las consecuencias.
Nanny, al final de esta entrega, se da cuenta que puede cumplir con su rol de hermana mayor y a la vez maternal, mientras cumple su sueño: ser bióloga marina. Y lo mejor, tras todo lo sucedido con Stitch y la misión que tienen desde Federación Galáctica por atraparlo, resulta sacando provecho de esto, pues con una de sus armas logra crear bucles para ir hacia donde está su hermanita Lilo y hacerse presente en los momentos de su vida, sin perderse ningún detalle.
Y así como en este clásico de Disney, sucede en la vida real. Los hermanos pueden salirse con la suya hasta las últimas consecuencias, con tal de salvaguardar y preservar ese amor y relación que durante toda su vida han construido, y ya de grandes, se transforma en algo más. Lazos que quizás incluso después de la muerte, sería imposible de romperse.





