Ya arrancó la carrera presidencial 2026 y, como era de esperarse, ya tenemos desde propuestas con olor a meme hasta discursos que tocan el cielo. Pero antes de que empieces a reclinarte pensando en qué guerra siguen trayendo, te traigo un resumen bien al estilo El Showcito: un poco de sarcasmo, una pizca de esperanza y algo de lógica, que nunca sobra.
- Daniel Quintero: Su propuesta estrella: donar 4 millones de lavadoras comunitarias para los barrios. Parece buena hasta que recuerdas que hay problemas más urgentes, como agua potable.
- Claudia López: Inicialmente firme voz del progresismo urbano, ahora su discurso ha virado hacia un centro blando: algo más tibio y menos disruptivo. La transformación es notoria, ya no resuena con fuertes reformas, sino con un tono más conciliador.
- Vicky Dávila : La periodista de voz imbatible propone un gobierno tipo “4×4”: fuerte y directo. Sus ejes son claros: “corruptos a la cárcel”, seguridad inteligente, salud digna y oportunidades para todos. Dice que sería la mejor ‘conductora’ del país. Aunque suena bien, falta ver cómo lo financiaría sin poner en jaque el presupuesto social.
- Gustavo Bolívar: Desde el Pacto Histórico, promete desmontar el CNE para reemplazarlo con una corte electoral no elegida por el Congreso. Además, plantea impulsar una Asamblea Constituyente. En resumen, quiere esculpir la institucionalidad a su medida.
- Roy Barreras: El embajador que quiere ser presidente, se está guardando para competir en un «frente amplio», no en la consulta de la izquierda. Apuesta a consultas paralelas para unir centro e izquierda, pero sin cerrar filas aún.
Su postura conecta con la idea de construcción de consenso, aunque falta ver si tras el discurso viene la acción. Spoiler: Su asesor es Ángel Becassino, el mismo de Rodolfo Hernández hace 4 años. - Sergio Fajardo: Se trajo a su campaña a Antoni Gutiérrez-Rubí, el espalda confiable de estrategias que llevó a Petro a la presidencia. Sí, ese mismo. Todavía no se sabe cuánto cobra por sesión (Dicen que no es barato), pero lo que está claro es que Fajardo apuesta por una estrategia madura… con toque de política internacional
- Mauricio Lizcano: Se presenta como «colombianista», sin afiliarse a izquierda ni derecha. Promete superar la polarización y unir con sentido común. Fan de que el país se construye con cohesión, no con trincheras. Amanecerá y veremos.
- Miguel Uribe Londoño: Asumió la precandidatura tras el asesinato de su hijo, Miguel Uribe Turbay, y se mete en la contienda del Centro Democrático con discurso duro contra la violencia, prometiendo seguridad y unidad. Su apuesta es simbólica y emotiva, carece de legitimidad ante propio y extraños.
- Abelardo de la Espriella: Con respaldo de Salvación Nacional, el abogado promete no prometer de más. Buena marca y empresa, tiene ron y línea de ropa. Oficina modelo neoliberal con paladar popular. Un outsider más.
Mientras unos sacan propuestas de lavadora, otros bailan entre progresismo suave y centrismo soso, y otros dependen de gurús de campaña, el país sigue con números de fondo: informalidad por las nubes, falta de servicios públicos y desigualdad persistente. Promesas vistosas, sí; soluciones reales, cuesta encontrarlas.
Lo serio entre tanto ruido
Entre propuestas que parecen memes, migraciones ideológicas como novelas y esquemas sin fondo fiscal, resalta una idea clara y estructural: el Referendo de Autonomía Fiscal que propone María Fernanda Cabal. Ella lo defiende con votos, compromiso y visión hacia el futuro descentralizado que sí construye. En un país demasiado acostumbrado a discursos vacíos, una propuesta con raíces reales podría ser, finalmente, nuestro cambio tangible.





