¿Recuerdas cuando solías pensar que los rockstars eran invencibles? Pues Tito Fuentes, guitarrista y voz de Molotov, se encargó de desmontar esa idea. Hace poco reapareció después de una pausa artística que muchos entendían poco, al estilo “¿dónde está?”. Pero no estaba nada tranquilo: vivió unos de los episodios más duros de su vida, y hoy habla para que sepas lo que hay detrás del “todo me vale”.
¿Qué le pasó?
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Durante décadas, Tito asumió el estilo de vida rockstar literal: exceso, descuido físico, emocional y mental, adicciones, alcoholismo. Él lo admite como consecuencia de largos años de “hacer lo que se me da la gana”. Esa libertad también le pasó factura.
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Llegó al punto más crítico cuando tuvo que entrar en coma inducido en una de sus cirugías. Dice que fueron casi tres días de “estar muerto en vida”. Fue ese choque del mundo real lo que lo hizo levantar bandera roja y decir: basta.
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También reveló que se sometió a 11 cirugías, muchas relacionadas a los daños físicos del descuido: daños por uso prolongado de instrumentos, por abusos, por heridas físicas y emocionales ya enquistadas. (“Perforación en la cara”, heridas, deterioro de manos, etc.)
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Ha reconocido que su relación con el cuerpo y salud mental fue rota: síntomas físicos fuertes (como la rizartrosis en ambas manos, dolor intenso al tocar guitarra, desgaste articular) y el descuido emocional (adicciones, alcohol, conducta autodestructiva) hicieron que su música, su vida personal y su salud se resintieran mucho.
¿Por qué se volvió viral su reaparición?
Tito no solo desapareció silenciosamente; reapareció siendo vulnerable. No lo hizo con un disco nuevo, lo hizo confesando que estuvo al filo, que cayó neto, que tuvo que frenar. Esa honestidad duele, pero conecta. Habló de lo que muchos callan: de cómo la presión del rock, los excesos, la fama, lo llevaron al borde. Esa narrativa de “he sido invencible” se destruye cuando uno dice “me caí”. Y la gente respira hondo y dice “yo también”.
Además, su arte sigue estando ahí. Aunque no haya estado en todos los escenarios, sigue siendo parte de Molotov, sigue creando arte (y platicó que el arte lo ha ayudado a sostenerse emocionalmente). Cuando alguien que estuviste idolatrando admite errores, el público lo mira como algo humano, no solo como celebridad.
¿Quién fue Tito y por qué su historia importa?
Tito Fuentes (Ismael Fuentes de Garay) es guitarrista, compositor y voz de Molotov desde los años 90. Con esa banda dejó himnos que mezclan crítica social, humor punzante, irreverencia y rock potente: canciones como «¿Dónde Jugarán las Niñas?», Voto Latino, Frijolero, etc. Su música fue voz de generaciones que buscaban decir lo que no se dice.
También es artista gráfico (Bang Buró), persona creativa que no sólo vive de riffs y conciertos, sino de diseño, arte visual, expresión directa. Esa combinación artista-punk ha sido parte clave de su identidad.
Lo bonito de la recuperación es mostrara nuevamente la real naturaleza humana. A pesar de todo, Tito encontró en la terapia y el arte no solo una salida, sino un refugio. Ha dicho que el arte lo ha relajado, que hacer cosas creativas le ha dado sentido mientras su cuerpo sanaba.
Ver a un Rockstar reconocer también sus fallas, responsabilizarse de sus elecciones, admitir que no cuidarse fue un error, nos hace b¿ver la belleza de la humanidad. Esa conciencia no es poca cosa. No es victimismo, es lucidez tardía, pero necesaria.





